lunes, 15 de enero de 2007

Del mal uso del lenguaje. Brevísimo

Caminaba el viernes hacia la cocina que he tercerizado, o sea la rotisería, cuando en dirección contraria veo venir dos señoritas o señoras, no tenía los lentes puestos y como dice Carli 9 dedos: "de noche todos los gatos son pardos".
Lo relevante es que casi frente a mí, una de ellas pisó una "porquería" de perro, no de gatos, lo que la impulsó a decir con mucha bronca "Estos perros de m....!!". Yo no dije nada, miré bien dónde pisaba, y pensé que debió haber dicho, "esta m...de perro!!".
La gente no habla correctamente, es muy descuidada en el ordenamiento de sus frases.

7 comentarios:

luisa dijo...

Muy inteligente tu observación, me hace acordar a "me baño en el río", y "me río en le baño".^pero también a:
"Boludo" como sust. propio
"boluuuudo" como "no te puedo creer"

"Imbécil" como sust. propio
"imbecil" como adj. calific.

Y tantas otras expresiones que se pueden escuchar en Gran Hermano, que sugiero como material de análisis de la evolución (o involución, según el criterio del análisis) del lenguaje.

¡Todas buenas para los días!

Any dijo...

AAAAAYYYYYY escribí un montón y lo perdi!!!
Adjunto link con el cual coincido y cuando me reponga de la bronca re escribo

http://www.clarin.com/diario/2006/04/30/sociedad/s-01186935.htm

Any dijo...

Hoy no es mi día con el blog...ni el link me sale bien!!!
Copio artículo...es laaargooo, pero bueno

Mensajes de texto

Representan formas primarias de comunicación. La taquigrafía de abreviaturas y las fórmulas con los que son escritos arman
un nudo cultural que permite varias lecturas.

Beatriz Sarlo
bsarlo@viva.clarin.com.ar


En la escritura de los mensajes de texto, QT1BD quiere decir “que tengas un buen día”. Esos grupos de letras, que parecen el nombre de un agente secreto, desesperan a quienes denuncian el “empobrecimiento del lenguaje”. En efecto, las palabras de los mensajes de texto son manipuladas con el fin de que la incómoda tarea de tipear en un teclado miniatura resulte lo más breve posible. Si tuviera que escribir un mensaje de texto, yo también usaría cualquier abreviatura y sólo me cuidaría de que ellas fueran traducidas exitosamente por mi destinatario. La tecnología impone un formato de escritura y, si se escriben mensajes de texto, tienen que ser cortos. Se los escribe por la calle, en el subterráneo o conversando con el vecino. No son redacciones escolares, sino formas primarias de la comunicación.


Una vez instalada la necesidad de escribir mensajitos sin parar, hay que tipear la menor cantidad de letras. Un mensaje de texto es como el sándwich que alguien se prepara y come de apuro: no obedece a las reglas del arte culinario, sino al hambre. Alguien podría decir que es mejor no tragar parado dos rodajas de mortadela, sino prepararse una ensaladita con varios ingredientes, tender la mesa, poner la radio y comer respetando las reglas de las buenas maneras. Pero, en el momento mismo en que se acepta la posibilidad de escribir un mensaje de texto en dos líneas o de mordisquear medio salame mientras se repasa la agenda del día, quedan descartadas la cortesía ortográfica y la culinaria.


Preguntarse por qué se mandan millones de mensajes de texto nos llevaría a otra cuestión que yo resumiría en una fórmula: el deseo de la conectividad instantánea. Es una de las manifestaciones de la mística contemporánea y, por lo tanto, la cuestión no pasa por la taquigrafía de los mensajes sino por la intensidad de su uso.


Preocuparse por las reglas gramaticales frente a los mensajes de texto es como pensar que la alta cocina va a ser aniquilada por las personas que devoran un sándwich sin detenerse a pensar muy bien qué están comiendo y si quieren comer eso que se han puesto a masticar. La proliferación del fast-food no mandó a la quiebra a los restoranes, ni a los restó, ni a la cocina de autor, ni a las invenciones de cocina-fusión. Por el contrario, en casi todas las ciudades del mundo, las cadenas de comida rápida y todas las formas de la tilinguería o el refinamiento gourmet corren cabeza a cabeza la misma carrera de ascenso al infinito. Se diferencian por su público, y no siempre.


Los emoticones intercalados en los mensajes de correo electrónico me parecen infantiles. Pero no se me ocurriría responsabilizarlos por una mayor elementalidad expresiva de quienes los usan. Son signos banales cuyas causas están en otro lado. Y lo mismo sucede con los mensajes de texto: si millones de personas encuentran en ellos una especie de antídoto contra el peor de los destinos que sería el de la baja conectividad, el nudo de la cuestión cultural no está en la taquigrafía de abreviaturas y fórmulas con los que se escriben.


Quienes se alarman frente a los mensajes de texto, consideran que, en otras condiciones de escritura, los usuarios (sobre todo los jóvenes) escriben del mismo modo espasmódico. Si esto es verdad, la responsabilidad no está en las pantallas de los celulares, sino en las instituciones que tienen a su cargo difundir las formas de una escritura más elaborada y compleja. Comenzando por la escuela. Si todos los días todos los adolescentes productores de mensajes de texto tuvieran que escribir un párrafo completo, sin abreviaturas, compuesto por frases largas, con oraciones subordinadas de esas que empiezan con palabras como “aunque”, “pese a que” o “si bien”, si tuvieran que usar verbos en subjuntivo y potencial, si se
les pidiera que en ese párrafo incluyeran, como ejercicio, por lo menos tres palabras buscadas más allá de los límites de su propio vocabulario, podríamos estar tranquilos porque los mensajes de texto serían no una amenaza, sino las formas más radicalmente elementales de una exclamación o una pregunta.


*ESCRITORA Y ENSAYISTA

Any dijo...

Vuelvo a intentarlo.
Decía que he comprobado que los nombres Boludo, y su opuesto por el género, Boluda se han convertido en los más populares de la época, por no decir vulgares. Tan así es, que toooodoos los amigos de mi hijo se llaman igual, Boludo. Qué poca originalidad! Por qué no ponerles otro nombre? Algo así como Idiota, que vale tanto para hombre como para mujer, o Tontito!, como dice una amiga mía muy remilgada.
En fin, volviendo al tema del lenguaje y su mal uso, me acordé de los sms y de una anécdota o anti-anécdota.
Sábado al mediodía. Salía a almorzar con mis amigas y en casa sólo quedaba mi hijo porque el padre también había salido. Entonces el muchachito envia sms a su papá diciéndole "Mami salió trae comida". El hombre llega a su casa y el hijo lo recibe con un "Y la comida?"
- Pero no me avisate que la traía tu mamá?
- Nooooo, que la trajeras vos, que mami había salido.
El mensaje debió decir "Mami salió. Traé comida".

no comments.

July dijo...

Hola chicas! Discrepo con lo de "Brevísimo" del título.
Para mí, el del lenguaje es todo un tema.
Estoy totalmente de acuerdo contigo, Any, en que la gente construye mal las oraciones. El orden de los factores, en esta oportunidad, altera el producto.
Aunque en el caso que tú planteas el orden diferente, creo, refleja distintas prioridades.
De todas maneras, el lenguaje oral es mucho más espontáneo y descuidado que el escrito.
Respecto a los sms, he recibido algunos, fundamentalmente de adolescentes, que me ha costado relamente traducir.
Sin embargo, no creo que sea éste el problema principal. A mí me aterran los "horrores ortográficos" que se ven cada vez más a menudo.
Y en esto estoy de acuerdo con la autora del artículo, creo que tenemos la culpa en gran parte los adultos, que no les inculcamos hábitos importantes como la lectura y la oportunidad de expresarse por escrito.
Lo peor es que éste es un problema que no tiene generación.
¡Hay que ver como escriben algunos adultos, incluso Profesionales Universitarios! Aquí estoy leyendo una nota enviada a Alfredo por un adulto: "haber si me hacés el favor..."
Ni que hablar de trabajos que deben ser publicados, como los subtitulados de las películas ¡Se lee cada asesinato a nuestro idioma!
Muchas veces me pregunto quién los controla antes de ser publicados (si es que existe alguien que se tome ese trabajo) Creo que es una vergüenza, que habla muy mal de algunas empresas de subtitulado.
Bueno, creo que me puse bastante densa
Un beso para todas.

Any dijo...

No te pusiste densa July, lo denso es el tema, además de altamente preocupante.
A mí en particular, no me preocupan demasiado los sms ni messenger, creo que básicamente utilizan el mismo lenguaje entendiéndolo como código. El de los adolescentes a veces tan encriptado que resulta indescifrable.
Coincido con la ensayista cuando dice

"Una vez instalada la necesidad de escribir mensajitos sin parar, hay que tipear la menor cantidad de letras. Un mensaje de texto es como el sándwich que alguien se prepara y come de apuro: no obedece a las reglas del arte culinario, sino al hambre".

También es cierto que los fast food no compiten con los restaurant gourmet.

Pero sí me preocupa muchísimo ver como día a día, los horrores de ortografía se masifican e invadden todos los contextos anche textos.
Me espantan los horrores de los adultos, en todo nivel como vos decís, y ya no hay vuelta atrás con ellos, morirán escribiendo como escriben sin siquiera molestarse en corregirse. Y entonces seguiremos leyendo barbaridades.
Firmamos un contrato la semana pasada que fue muy discutido y peleado en cuanto a precios con los niveles más altos de una empresa x. No me voy a detener en los errores de términos muy técnicos, que son de la jerga nuestra pero que tambien deberían conocerlos, sino en palabras comunes. Ejemplos "cable deribado", "debanadora manual", "confexión de planos", etc.

Y con los chicos qué hacemos? Porque todavía estamos a tiempo, pero ojo, los tiempos no son eternos.

Anónimo dijo...

Para variar yo me engancho en todas... en los sms trato de escribir la menor cantidad de palabras posibles, pero no hay caso no me engancho con la "k", por suerteeee!!! porque la veo escrita y me dan náuseas, en el MSN por lo general fagocito los acentos y por estos lares trato de no cometer errores, salvo mis eternas repeticiones de letras o de signos, pero ese es ooootro tema jaaaaaaa.
Yo tenía una profe de Lengua que decía que le dolían los ojos cuando veía un error de ortografía, a mi algunas veces me pasa lo mismo :S
Beijos niñas