su autor es Agustín Capeletto y este es su blog
http://www.intentosliterarios.com.ar
Me gustó mucho este cuento.
Mortal antes de vivo
Lo escribí casi sin darme cuenta, en clases de matemáticas. Entre dos tediosas horas de axiomas, teoremas y vaya uno a saber qué cosa, cuajé el aburrimiento con unas pocas líneas narrativas. Para mi sorpresa, tomó la forma de cuento, se dejó ser y quedó atrapado en una de mis hojas cuadriculadas. Estaba maravillado. Nunca había hecho nada similar, ni siquiera podía comprender los temas de la materia siguiente: lengua, y a veces literatura. Pero allí estaba. Plasmado, creo que se dice. Y ahí quedó.
Mortal antes de vivo, mi creación, quedó encerrada entre tapas duras y cuadraditos color mate por dos años. Nos reencontramos cuando por fin terminé el colegio, mientras seleccionaba no muy cuidadosamente cuadernos para incinerar. Por alguna razón, tal vez intuición, tal vez suerte, resucité aquel engendro. Estaba igual que la última vez, escrito con letras tumbadas, apretadas, apuradas, cuidadosas de no ser descubiertas por la diabólica profesora de matemáticas. Y me miraba fijo. Lo tuve en mis manos un buen rato, feliz de haber salvado el único cuento que recordaba escribir. La principal evidencia que me permitía creer que tal vez, bien en el fondo, podía ser algo más. Trascender, creo que se dice. Y lo dejé en mi escritorio.
Toparme con el anuncio fue pura casualidad. Primer Concurso de Escritura Creativa, decía. Irónico que premien la creatividad con un llamado así de insulso, pensé, mientras decidía enviar la única carta que nunca debería haber escrito. No perdí tiempo: en menos de diez minutos, ajusté mi creación a las ridículas y casi irreverentes bases del concurso. Podrá participar cualquier persona entre dieciséis y veintisiete años, exceptuando aquellos nacidos en los meses de octubre, noviembre, julio, enero y años bisiestos. No se aceptarán obras de autores cuyos nombres comiencen con A, D o W. Los trabajos deberán ser originales, inéditos, individuales, únicos, no premiados, escritos en castellano y/o español moderno. Se entregarán por decuplicado (original y nueve copias) y serán enviados por correo certificado. La extensión no será inferior a tres folios tamaño A7 con interlineado uno punto uno y fuente Estrangelo Edessa cuerpo diecisiete. Premio no hay. Después de pegar y recortar algunas hojas, imprimí, encarpeté, plastifiqué y posteriormente envié Mortal antes de vivo a la dirección indicada. Y me olvidé al día siguiente.
Pasaron algunos meses, de ésos entre otoño e invierno. Bastante húmedos, genocidas de hojas. Y llegó una carta blanca, de sobre pequeño, sin rasgos destacables. La abrí sin cuidado de un costado, un poco desganado por el viento gris que entró junto a la puerta. Casi desfallezco. Decía así: Por la presente e insulsa carta, felicitamoslo por ser el único e irrepetible ganador del Primer Concurso de Escritura Creativa. Le devolvemos su cuento. Premio no hay. En algunas de las diez copias hay manchas de café, salsa, mermelada y comida china. Límpielas. No podía creerlo. Después de limpiar las copias, llamé a todos mis conocidos, grité a los no tanto, me encargué personalmente de ser la envidia de todos. Empezaron a calificarme de varias maneras, pero tres oraciones las resumían de forma impecable: él, poseedor de tanto talento; él, especial, inalcanzable; él, escritor. Yo.
Así fue como decidí dejar mi emocionante carrera de contador y mis estudios en matemáticas avanzadas para lanzarme como escritor profesional. No uno cualquiera, de los que ganan millones con unos pocos libros. Con mi talento sería sencillo. Siguiendo algunas instrucciones universales podría escribir uno de esos libros que venden. Los pasos a seguir los había conseguido semanas atrás en una revista de consultorio, no me quedó otro remedio que memorizarlas. Número uno, no se esfuerce. No utilice oraciones en voz pasiva, complicadas o extensas, confunden al lector adinerado. El título debe ser largo y fácil de recordar (Ejemplo: “El misterio del código asesino”). Número dos, plantee una historia amplia y llevadera. Amplia para que el lector adinerado sienta que está leyendo literatura; llevadera para que no abandone su obra en el baño a mitad del prólogo. Número tres, sea polémico. Si no tiene fundamentos, mejor: no hace falta que el lector adinerado entienda, sólo que mantenga el sentimiento de la segunda regla. Llegaban hasta ahí, si mal no recuerdo.
Acompañado por mi inconmensurable talento y las infalibles reglas mencionadas, comencé mi segundo cuento. En una hoja cuadriculada, por supuesto. Los polígonos dibujados se llenaron rápido de curvas, puntos y algunas rayas horizontales. Escribía cada letra como si fuera la ultima, garabateando los firuletes reglamentarios y adornando acentos necesarios. Las palabras fluyeron sin parar por unas horas, hasta que sucedió: no supe como continuar, como retomar mi cuento después de terminar la introducción. De repente, punto final. Frustrado, abandoné por un tiempo mi segunda creación. Y empecé la tercera. Y la cuarta. Quinta, octava. No hubo caso: no pude escribir más allá de una introducción impecable. No podía creerlo.
Convencido de mi habilidad narrativa, decidí dejar de lado la frustración introductoria escribiendo los finales de mis siete cuentos. Y lo hice. Al igual que las primeras letras, las últimas fluyeron sin problema alguno. Los terminé a pocas horas de comenzar. Extasiado por mi éxito, tiré las hojas que no reflejaban mi maestría en escritura: decidí centrarme en el séptimo, que tenía una introducción atrapante y un final inesperado. Era más o menos así: Otra vez espero que me saquen de este lugar. Todas las semanas lo mismo: cumplo mi objetivo, limpio la escena y espero que llegue el auto indicado. Pero esta vez es diferente. Llevo dos horas esperando. Extraño, nunca se retrasa tanto. (…) El juicio duró poco. Por suerte el mayordomo es siempre el primer sospechoso. Espero que la silla eléctrica no le sea muy incómoda. Introducción, desenlace, sólo faltaba el nudo.
Desde el viernes intento anudar mi séptimo cuento. Ya es domingo, y todavía no pasó nada. Ni una oración, ni una letra, ni un polígono color mate garabateado. No hay caso. Tengo todas las herramientas: cientos de hojas cuadriculadas, biromes de repuesto, reglas infalibles y un talento inconmensurable. No debería estar sucediendo, tendría que poder unir sin problemas el atrapante comienzo con el inesperado cierre. No importa, confío en mi talento. Ya verán, la inspiración me golpeará en la cara antes que el reloj marque las siete. Ya verán.
Esperé otros dos días. Nada. Los cientos de cuadraditos, las biromes, las reglas y mi talento quedaron abandonados en mi escritorio, esperando. Yo me cansé: volví a mis estudios, regresé al trabajo de contador. Otra vez de traje y corbata, empiezo a creer que fui elegido único e irrepetible ganador del Primer Concurso de Escritura Creativa por falta de participantes.
martes, 15 de enero de 2008
jueves, 6 de diciembre de 2007
Quiero ver aportes geniales jejeje
La competencia es sana pero hasta cierto punto porque esto de venir a competir a mi blog en genialidad es un tanto osado por parte de aquéllos que así lo manifiestan. Sin embargo, dá la casualidad o no tan casualidad pero sí causalidad, que yo soy muy competitiva y siempre apunto al puesto nº1, por otro lado me encantan los desfíos así que comencemos y veamos quien gana!!! juassssss
Cuando Daniel descubrió que heredaría una fortuna cuando su padre enfermo muriese, decidió que precisaba una mujer para hacer de ella su gran compañera. Así, una noche fue al mejor bar de la ciudad donde se juntaba el foro local y se fijó en una de las abogadas, la más bonita que jamás había visto. Su belleza natural era la admiración de todos los presentes.
Entonces se le arrimó y le dijo: -
Puedo parecerte un abogado común, pero en pocos meses mi padre va a morir y heredaré 20 millones de dólares. Impresionada, aquella noche la mujer fue a la casa con Daniel..... y....
tres días después se transformó en su madrastra ...
martes, 4 de diciembre de 2007
Desmalezando
He decidido desmalezar el blog y parquizarlo porque como a la fecha no he podido venderlo ni alquilarlo, lo usaré en la temporada de verano. Quizas pueda promocionarlo y hasta ponerlo en un tiempo compartido. Pero primero debo reacondicionarlo. Resulta que hoy he tenido visitas, no del viejo y querido trío galleta sino integrantes del trío "gayeta" que es más actual que el otro, que se han visto obligadas a andar entre los yuyos, pobres, espero que hayan venido en zapatillas y dejado los estiletos at home.
Así que manos a la obra, a reconstruir el blog aunque al principio nos cueste blood, sweat and tears. Terito maluki, a vos que anduviste divulgando la existencia de este predio abandonado, por no decirte que sos una chismosa, te toca llamar al jardinero y verificar que limpie bien el terreno para poder plantar algunos árboles. Carr espero que hayas terminado con la rehabilitación y te dediques a escribir una nota sobre la renovación del blog para publicitarlo en la revista de La Nación. Y yo...veré que uds hagan bien sus tareas! Jaaaa. Aunque puede que, antes de ir a la pelu para que me hagan los reflejos, vaya a encargar un catering para recibir a las visitas con algunas delicatessens.
A las vistas se les agradecen las semillas plantadas y son más que bienvenidas.
Así que manos a la obra, a reconstruir el blog aunque al principio nos cueste blood, sweat and tears. Terito maluki, a vos que anduviste divulgando la existencia de este predio abandonado, por no decirte que sos una chismosa, te toca llamar al jardinero y verificar que limpie bien el terreno para poder plantar algunos árboles. Carr espero que hayas terminado con la rehabilitación y te dediques a escribir una nota sobre la renovación del blog para publicitarlo en la revista de La Nación. Y yo...veré que uds hagan bien sus tareas! Jaaaa. Aunque puede que, antes de ir a la pelu para que me hagan los reflejos, vaya a encargar un catering para recibir a las visitas con algunas delicatessens.
A las vistas se les agradecen las semillas plantadas y son más que bienvenidas.
miércoles, 30 de mayo de 2007
Más Fontanarrosa
En esta época de globalización, aggiornáte o quedás afuera. ¿De qué carajo? Ni idea... Desde que a las insignias las llaman "pins", a los maricones "gays", a las comidas frías "lunchs" y a los repartos de cine "castings", Argentina no es la misma . Ahora es mucho más moderna; durante muchos años, los argentinos estuvimos hablando en prosa sin enterarnos. Y lo que todavía es peor, sin darnos cuenta siquiera de lo atrasados que estábamos. Los chicos leían revistas en vez de "comics", los jóvenes hacían asaltos en vez de "parties", los estudiantes pegaban "posters" creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de "business" y los obreros tan ordinarios ellos, a mediodía sacaban la fiambrera en lugar del "tupper" . Yo, en la primaria, hice "aerobics" muchas veces, pero en mi ignorancia, creía que hacía gimnasia.
Afortunadamente, todo esto hoy cambió; Argentina es un país moderno y a los argentinos se nos nota el cambio exclusivamente cuando hablamos, lo cual es muy importante...Cuando estudiábamos con todo para dar un parcial en la facultad, decíamos estoy hasta las bolas o hasta las manos" cuando en realidad, no nos dábamos cuenta que estábamos "a full", que queda mucho más paquete y es un "wording" mucho más simple ¿viste?. Cuando decidíamos parar un poco para comer o tomar algo, decíamos "la cortamos y vamos al bar a comer unos carlitos o panchos"; éramos tan ignorantes que no nos dábamos cuenta que en realidad estábamos haciendo un break"; y ahora somos más piolas: vamos a Mc Donald a comer unos "burgers"... No es lo mismo decir "bacon" que tocino, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que "hall", ni jugar al polo con ventaja que con "handicap".
Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor presencia. Desde que Nueva York (sorry NEW YORK) es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en inglés un mínimo de cien palabras. Desde ese punto de vista, los argentinos estamos ya completamente modernizados. Ya no tenemos centros comerciales: ahora son todos "shoppings". Es más, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale. Porque, mientras en otros países sólo toman del inglés las palabras que no tienen porque sus idiomas son pobres, o porque tienen lenguajes de reciente creación, como el de la Economía o la Informática, nosotros, más generosos, hemos ido más allá: Adoptamos incluso las que no nos hacían falta, lo que demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos. tomando otros ejemplos, ya no decimos galletitas, sino "cookies", que queda mucho más fino, ni tenemos sentimientos, sino "feelings", que son mucho más profundos. Y de la misma manera, sacamos "tickets", compramos "compacts", usamos kleenex", comemos "sandwichs", vamos al "pub", hacemos "footing" (nada de andar caminando así nomás) y los domingos, cuando vamos al campo (que los más modernos llaman "country" , en lugar de acampar como hasta ahora, hacemos "camping". Y todo ello, con la mayor naturalidad y sin darle apenas importancia. Los carteles que anuncian rebajas, dicen "Sale 20% Off". Y cuando logramos meternos detrás de algún escenario hacemos "backstage".
Obviamente, esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres, han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho más moderno y elegante, es decir, más "fashion". Los argentinos ya no usamos calzoncillos, sino "slips" o "boxers" y después de afeitarnos, usamos "after shave", que deja la cara mucho más suave y fresca que la loción berreta que usaba mi abuelo. Tampoco viajamos más en colectivo sino en "bus"; ya no corremos: hacemos jogging" ; ya no estudiamos, hacemos "masters" ; no estacionamos, utilizamos el "parking". En la oficina, el jefe ya no es el jefe, es el "boss" y está siempre en meetings" con las "public relacions" o va a hacer "business" junto con su secretaria, o mejor, "assistant". En su maletín de mano, a diferencia de los de antes, que estaban repletos de papeles, lleva tan sólo un teléfono, una “laptop" y un "fax-modem" ; minga de agenda de papel: ahora es una "palmtop" ... Aunque seguramente la secretaria es de La Boca, hace "mailings" y trainings" y cuando termina el trabajo va al gimnasio a hacer "fitness" y "aerobics". Allí se encuentra con todas sus amigas Asistant del "jet set", que vienen de hacerse el "lifting" y con alguna "top model" fanática del "body-fitness" y del "yoghurt light". Y cuando van a un "cocktail" piden "roast-beef" que, aunque no lo creas, es más digestivo y engorda menos que la carne.
Afortunadamente, todo esto hoy cambió; Argentina es un país moderno y a los argentinos se nos nota el cambio exclusivamente cuando hablamos, lo cual es muy importante...Cuando estudiábamos con todo para dar un parcial en la facultad, decíamos estoy hasta las bolas o hasta las manos" cuando en realidad, no nos dábamos cuenta que estábamos "a full", que queda mucho más paquete y es un "wording" mucho más simple ¿viste?. Cuando decidíamos parar un poco para comer o tomar algo, decíamos "la cortamos y vamos al bar a comer unos carlitos o panchos"; éramos tan ignorantes que no nos dábamos cuenta que en realidad estábamos haciendo un break"; y ahora somos más piolas: vamos a Mc Donald a comer unos "burgers"... No es lo mismo decir "bacon" que tocino, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que "hall", ni jugar al polo con ventaja que con "handicap".
Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor presencia. Desde que Nueva York (sorry NEW YORK) es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en inglés un mínimo de cien palabras. Desde ese punto de vista, los argentinos estamos ya completamente modernizados. Ya no tenemos centros comerciales: ahora son todos "shoppings". Es más, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale. Porque, mientras en otros países sólo toman del inglés las palabras que no tienen porque sus idiomas son pobres, o porque tienen lenguajes de reciente creación, como el de la Economía o la Informática, nosotros, más generosos, hemos ido más allá: Adoptamos incluso las que no nos hacían falta, lo que demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos. tomando otros ejemplos, ya no decimos galletitas, sino "cookies", que queda mucho más fino, ni tenemos sentimientos, sino "feelings", que son mucho más profundos. Y de la misma manera, sacamos "tickets", compramos "compacts", usamos kleenex", comemos "sandwichs", vamos al "pub", hacemos "footing" (nada de andar caminando así nomás) y los domingos, cuando vamos al campo (que los más modernos llaman "country" , en lugar de acampar como hasta ahora, hacemos "camping". Y todo ello, con la mayor naturalidad y sin darle apenas importancia. Los carteles que anuncian rebajas, dicen "Sale 20% Off". Y cuando logramos meternos detrás de algún escenario hacemos "backstage".
Obviamente, esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres, han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho más moderno y elegante, es decir, más "fashion". Los argentinos ya no usamos calzoncillos, sino "slips" o "boxers" y después de afeitarnos, usamos "after shave", que deja la cara mucho más suave y fresca que la loción berreta que usaba mi abuelo. Tampoco viajamos más en colectivo sino en "bus"; ya no corremos: hacemos jogging" ; ya no estudiamos, hacemos "masters" ; no estacionamos, utilizamos el "parking". En la oficina, el jefe ya no es el jefe, es el "boss" y está siempre en meetings" con las "public relacions" o va a hacer "business" junto con su secretaria, o mejor, "assistant". En su maletín de mano, a diferencia de los de antes, que estaban repletos de papeles, lleva tan sólo un teléfono, una “laptop" y un "fax-modem" ; minga de agenda de papel: ahora es una "palmtop" ... Aunque seguramente la secretaria es de La Boca, hace "mailings" y trainings" y cuando termina el trabajo va al gimnasio a hacer "fitness" y "aerobics". Allí se encuentra con todas sus amigas Asistant del "jet set", que vienen de hacerse el "lifting" y con alguna "top model" fanática del "body-fitness" y del "yoghurt light". Y cuando van a un "cocktail" piden "roast-beef" que, aunque no lo creas, es más digestivo y engorda menos que la carne.
miércoles, 23 de mayo de 2007
Se alquila o vende
Excelente estado. Blog casi nuevo busca dueño o inquilino que lo ocupe y se ocupe. Que abra las ventanas todos los días y deje entrar el sol y si hay muchos mosquitos ponga una tableta de raid para ahuyentarlos. Que tenga flores frescas todos los días y huela lindo. Que encienda la radio para ganarle al silencio, ese invasor que llega, se instala primero en el sofá del living y después en el resto del blog, para entonces convertirse en dueño absoluto. Está equivocado ese señor, yo soy la dueña, para hacer lo que quiera con este blog, incluso...venderlo.
Escucho ofertas razonables.
Escucho ofertas razonables.
miércoles, 28 de marzo de 2007
"Mi ciudad" por Roberto Fontanarrosa
Somos creativos, a falta de paisaje, Rosario tiene lindas minas y buen fútbol.¿Qué más puede pretender un intelectual?. Esa es mi respuesta cada vez que me preguntan por qué vivo en Rosario. Hechoque, por otra parte, no es demasiado curioso. Un millón doscientas milpersonas han tomado la misma determinación.Lo de las mujeres, señores, es destacable. Más de una vez pensé, y hasta lo propuse, que si había que hacer una campaña publicitando Rosario como destino turístico, a falta de mar, picos nevados o juegos de azar, teníamos que hacer hincapié en lo de las mujeres. Considerando, además, que ya pasó aquel momento brillante de la ciudad,cuando se proclamaba Capital Mundial de la Prostitución y miles de turistas llegaban a la Chicago Argentina en busca del luminoso barrio de Pichincha. Momento que, por lógicas razones cronológicas, no pude vivir, lo que me recuerda aquella frase de Woody Allen: "Yo me perdí la Revolución Sexual por dos meses". Admito que nunca encontré una frase impactante para mi propuesta publicitaria. La fellinesca "Rosario, la ciudad de las mujeres" suena un tanto obvia y sin gracia. "Rosario, Capital Nacional de la Potra", rotunda y aceptada rápidamente por la vulgaridad de mis amigos, era sin duda burda y bastante peyorativa hacia el género femenino. Buscar algo en torno a "loba", nos hubiera emparentado demasiado con Roma. La idea quedó en la nada. Esteimpulso mío de resaltar la belleza de las mujeres locales se contrapone, paradójicamente, con una inquietante y reveladora teoría que estoy por lanzar en breve mediante mi ensayo Somos todos feos. Sostengo allí,valientemente, que el 90% de los seres humanos nos dividimos, estéticamente, entre normales, feos y horribles. Solo hay, lo lamento, un 10% de bellos, que son aquellos a los que se les paga por su condición de hermosos,aparecen en las tapas de las revistas, desfilan en las pasarelas y brindan sus nombres perfumes costosos. No se les exige decir frases ingeniosas,pensar o emitir opiniones profundas. Sólo se les reclama que sean lindos.Cuando se generaliza diciendo "La mujer brasileña es bellísima" o "El hombre argentino es muy buen mozo", se habla, duro es admitirlo, de un 5% denuestros habitantes. Pero toda teoría tiene su excepción, mis amigos. Y debo aceptar que la mujer rosarina (como la de Cali, Colombia) está muy pero muy buena. Rebuena,dirían los chicos. Y aquí también arriesgo un par de explicaciones a tal fenómeno natural. Primero: la soja. Esta leguminosa (hoy por hoy alimento estrella a nivel mundial) es la base nutricia de la mujer rosarina, la que la hace más sólida, más maciza, más protuberante y más sabia. Segundo: la pendiente de la ciudad hacia la costa. Desde la época de las lavanderas,nuestras señoras han debido bajar hacia el río, descender hacia el Paraná por calle empinadas como Laprida o Rioja, lo que las obliga a echarse hacia atrás buscando el equilibrio, comprimiendo los glúteos, tensando los músculos del estómago y sacando pecho, para sostener, además, el canasto deropa sobre sus cabezas. Los resultados están a la vista, mis amigos, aunque no todos al alcance de la mano. Usted no puede darse vuelta a mirar a una señora en la peatonal Córdoba porque se pierde. Se pierde la que viene de frente. La exaltación de las mujeres, asimismo, se entronca en el recurso rosarino de defender la ciudad rescatando el paisaje humano ante la moderada oferta de atractivos geográficos mayores. Seamos realistas, el Paraná boca arriba (como poetizó Pedroni) es enorme, pero no es el mar y alrededor no tenemos ni siquieramansas serranías, como Córdoba. Entonces, cada vez que el rosarino habla de Rosario, menciona nombres y apellidos: el Che Guevara, Olmedo, Fito Paéz, Baglietto, el Gato Barbieri,etc. etc. etc. Por ahí va la cosa. Más que nada por el lado de la Cultura. Y sobre la cultura rosarina siempre hay una mirada curiosa, desde otras latitudes. "¿Por qué en Rosario se produce un movimiento cultural tan grande?", suelen preguntarme periodistas porteños, por ejemplo, que llegan a Rosario y no encuentran lugar en los hoteles, copados por un miniturismo atraído por la oferta de teatro y espectáculos musicales, cuando no congresos o simposios. "Porque en Rosario no hay otra cosa para hacer" contesto yo, medio en serio, medio en broma. Lo que no es absolutamente cierto, pero que algún viso de realidad tiene. Las ciudades turísticas no se caracterizan por generar cultura. En Bariloche, digamos, la gente tiene puesta su energía en alquilar esquís, elaborar chocolate, ahumar ciervos y ofrecer perros San Bernardo con los cuales sacarse fotos. En Mar del Platala energía recaerá en ofrecer barcas para pescar tiburones, organizar unBikini-Open, fritar cornalitos y vender choclos en Punta Mogotes. Siempre me pregunto "¿Cuántos escritores dio Las Vegas?".Debe darse, además, en ciudades como Rosario, un condimento de contagio. "Si de acá salió Fito -se preguntará algún pibe, como el mío, que toca el bajo-y salió Baglietto y salió Litto Nebbia.¿Por qué no puedo salir yo?". Los proyectos artísticos no suenan, entonces, tan descabellados. Como nadie se asombra en Rosario si un pibe apunta para futbolista profesional. Todos conocemos varios, hijos de amigos, sobrinos o conocidos que ha aparecido en las inferiores de Ñuls, Central o Renato Cessarini. En definitiva, Rosario es como una Buenos Aires más chica, afortunadamente más chica y con muchos menos habitantes. Soy, lo confieso, uno de los tantos rosarinos que anhelan, egoístamente, que no seamos millones. Nadie ha podido explicarme cual es la ventaja de ser muchísimos, dónde radica el beneficio de ser como San Pablo, o ciudad de México, exagerando. Rosario es una ciudad de inmigrantes,marcadamente italiana, más tanguera que folclórica, más comerciante que colonial, que busca un perfil identificatorio a través de lo que hace y produce, Pero claro, nuestra proximidad con Buenos Aires a veces nos mimetiza con ella. Hablamos como los porteños, el tango nombra a San Juan y Boedo antiguo y todo el cielo pero ignora el Monumento a la Bandera, no tenemos un cantito como cordobeses, tucumanos o santiagueños y todo esto, en ocasiones, nos acompleja, nos hace pensar que no somos diferentes ni reconocibles o que nos falta una personalidad clara y avasalladora. En verdad, nunca me desveló ese tema. "El estilo es la insistencia" dijo alguien. Y es ocioso sentarse a esperar un estilo. Poco habría producido yo si, antes de empezar a dibujar, hubiese pretendido definir mi estilo. El estilo aparecerá con el correr dellápiz. A mi juicio la identidad, como el movimiento, se demuestra andando.Con una buena cuota de creatividad. Rosario es una ciudad de creativos, mis amigos. Por algo Belgrano, para crear la bandera, eligió Rosario.
Roberto Fontanarrosa
GENIOOOO, NEGRO!!!
Roberto Fontanarrosa
GENIOOOO, NEGRO!!!
lunes, 26 de marzo de 2007
Penélope- Final Alternativo
Lo encontré hace mucho en la web y me gustó. Lamentablemente no copié el nombre del/la autora. Llueve y cuando llueve me acuerdo de Serrat.
Cuando él volvió a buscarla a aquella estación de tren donde una vez la había dejado esperando, ella ya no quería saber más nada con él. Penélope era una mujer de palabra y si le había prometido que lo esperaría con los zapatos de tacón y el vestido de domingo que había llevado tanto años que casi ya no podía caminar con la frente en alto, lo habría esperado. Pero lo cierto era que de tantos años sentada en el mismo banco los muslos habían sufrido los efectos de la gravedad, y ella era paciente mas no idiota: más temprano que tarde se había dado cuenta de que él no tenía intenciones reales de volver a buscarla. Ella era una pesimista, y si hubiera existido el teléfono en aquellos años ella hubiera sabido que él no la íba a llamar al día siguiente.Así es que cuando Alcides arribó a la estación en el último tren del día, y no el primero como todos decían que ella creía, Penélope no hizo más que excusarse por haberlo ilusionado y decirle que siguiera su camino y la dejara hacer su vida: ella tenía ya cinco hijos con el guarda de la estación y su primer nieto estaba en camino. El tiempo había pasado y lo último que necesitaba ella en ese momento era que los fantasmas de su pasado la persiguieran.Por primera vez él alzó la vista y le respondió que si tanto tiempo lo había esperado cómo él no era sino parte de su presente?. A ella se le escapó un lagrimón y replicó que no estaba en edad de discutir asuntos sin sentido, no exploraría el callejón sin salida. Su vida estaba prácticamente cerrada y habiendo arreglado su tarea pendiente podría ser feliz. Después de muchos años dejó el asiento que en el que se había refugiado y subió la escalera a su casa: después de todo, seguiría viviendo en la estación... dónde más había de ir?
Cuando él volvió a buscarla a aquella estación de tren donde una vez la había dejado esperando, ella ya no quería saber más nada con él. Penélope era una mujer de palabra y si le había prometido que lo esperaría con los zapatos de tacón y el vestido de domingo que había llevado tanto años que casi ya no podía caminar con la frente en alto, lo habría esperado. Pero lo cierto era que de tantos años sentada en el mismo banco los muslos habían sufrido los efectos de la gravedad, y ella era paciente mas no idiota: más temprano que tarde se había dado cuenta de que él no tenía intenciones reales de volver a buscarla. Ella era una pesimista, y si hubiera existido el teléfono en aquellos años ella hubiera sabido que él no la íba a llamar al día siguiente.Así es que cuando Alcides arribó a la estación en el último tren del día, y no el primero como todos decían que ella creía, Penélope no hizo más que excusarse por haberlo ilusionado y decirle que siguiera su camino y la dejara hacer su vida: ella tenía ya cinco hijos con el guarda de la estación y su primer nieto estaba en camino. El tiempo había pasado y lo último que necesitaba ella en ese momento era que los fantasmas de su pasado la persiguieran.Por primera vez él alzó la vista y le respondió que si tanto tiempo lo había esperado cómo él no era sino parte de su presente?. A ella se le escapó un lagrimón y replicó que no estaba en edad de discutir asuntos sin sentido, no exploraría el callejón sin salida. Su vida estaba prácticamente cerrada y habiendo arreglado su tarea pendiente podría ser feliz. Después de muchos años dejó el asiento que en el que se había refugiado y subió la escalera a su casa: después de todo, seguiría viviendo en la estación... dónde más había de ir?
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