miércoles, 28 de marzo de 2007
"Mi ciudad" por Roberto Fontanarrosa
Somos creativos, a falta de paisaje, Rosario tiene lindas minas y buen fútbol.¿Qué más puede pretender un intelectual?. Esa es mi respuesta cada vez que me preguntan por qué vivo en Rosario. Hechoque, por otra parte, no es demasiado curioso. Un millón doscientas milpersonas han tomado la misma determinación.Lo de las mujeres, señores, es destacable. Más de una vez pensé, y hasta lo propuse, que si había que hacer una campaña publicitando Rosario como destino turístico, a falta de mar, picos nevados o juegos de azar, teníamos que hacer hincapié en lo de las mujeres. Considerando, además, que ya pasó aquel momento brillante de la ciudad,cuando se proclamaba Capital Mundial de la Prostitución y miles de turistas llegaban a la Chicago Argentina en busca del luminoso barrio de Pichincha. Momento que, por lógicas razones cronológicas, no pude vivir, lo que me recuerda aquella frase de Woody Allen: "Yo me perdí la Revolución Sexual por dos meses". Admito que nunca encontré una frase impactante para mi propuesta publicitaria. La fellinesca "Rosario, la ciudad de las mujeres" suena un tanto obvia y sin gracia. "Rosario, Capital Nacional de la Potra", rotunda y aceptada rápidamente por la vulgaridad de mis amigos, era sin duda burda y bastante peyorativa hacia el género femenino. Buscar algo en torno a "loba", nos hubiera emparentado demasiado con Roma. La idea quedó en la nada. Esteimpulso mío de resaltar la belleza de las mujeres locales se contrapone, paradójicamente, con una inquietante y reveladora teoría que estoy por lanzar en breve mediante mi ensayo Somos todos feos. Sostengo allí,valientemente, que el 90% de los seres humanos nos dividimos, estéticamente, entre normales, feos y horribles. Solo hay, lo lamento, un 10% de bellos, que son aquellos a los que se les paga por su condición de hermosos,aparecen en las tapas de las revistas, desfilan en las pasarelas y brindan sus nombres perfumes costosos. No se les exige decir frases ingeniosas,pensar o emitir opiniones profundas. Sólo se les reclama que sean lindos.Cuando se generaliza diciendo "La mujer brasileña es bellísima" o "El hombre argentino es muy buen mozo", se habla, duro es admitirlo, de un 5% denuestros habitantes. Pero toda teoría tiene su excepción, mis amigos. Y debo aceptar que la mujer rosarina (como la de Cali, Colombia) está muy pero muy buena. Rebuena,dirían los chicos. Y aquí también arriesgo un par de explicaciones a tal fenómeno natural. Primero: la soja. Esta leguminosa (hoy por hoy alimento estrella a nivel mundial) es la base nutricia de la mujer rosarina, la que la hace más sólida, más maciza, más protuberante y más sabia. Segundo: la pendiente de la ciudad hacia la costa. Desde la época de las lavanderas,nuestras señoras han debido bajar hacia el río, descender hacia el Paraná por calle empinadas como Laprida o Rioja, lo que las obliga a echarse hacia atrás buscando el equilibrio, comprimiendo los glúteos, tensando los músculos del estómago y sacando pecho, para sostener, además, el canasto deropa sobre sus cabezas. Los resultados están a la vista, mis amigos, aunque no todos al alcance de la mano. Usted no puede darse vuelta a mirar a una señora en la peatonal Córdoba porque se pierde. Se pierde la que viene de frente. La exaltación de las mujeres, asimismo, se entronca en el recurso rosarino de defender la ciudad rescatando el paisaje humano ante la moderada oferta de atractivos geográficos mayores. Seamos realistas, el Paraná boca arriba (como poetizó Pedroni) es enorme, pero no es el mar y alrededor no tenemos ni siquieramansas serranías, como Córdoba. Entonces, cada vez que el rosarino habla de Rosario, menciona nombres y apellidos: el Che Guevara, Olmedo, Fito Paéz, Baglietto, el Gato Barbieri,etc. etc. etc. Por ahí va la cosa. Más que nada por el lado de la Cultura. Y sobre la cultura rosarina siempre hay una mirada curiosa, desde otras latitudes. "¿Por qué en Rosario se produce un movimiento cultural tan grande?", suelen preguntarme periodistas porteños, por ejemplo, que llegan a Rosario y no encuentran lugar en los hoteles, copados por un miniturismo atraído por la oferta de teatro y espectáculos musicales, cuando no congresos o simposios. "Porque en Rosario no hay otra cosa para hacer" contesto yo, medio en serio, medio en broma. Lo que no es absolutamente cierto, pero que algún viso de realidad tiene. Las ciudades turísticas no se caracterizan por generar cultura. En Bariloche, digamos, la gente tiene puesta su energía en alquilar esquís, elaborar chocolate, ahumar ciervos y ofrecer perros San Bernardo con los cuales sacarse fotos. En Mar del Platala energía recaerá en ofrecer barcas para pescar tiburones, organizar unBikini-Open, fritar cornalitos y vender choclos en Punta Mogotes. Siempre me pregunto "¿Cuántos escritores dio Las Vegas?".Debe darse, además, en ciudades como Rosario, un condimento de contagio. "Si de acá salió Fito -se preguntará algún pibe, como el mío, que toca el bajo-y salió Baglietto y salió Litto Nebbia.¿Por qué no puedo salir yo?". Los proyectos artísticos no suenan, entonces, tan descabellados. Como nadie se asombra en Rosario si un pibe apunta para futbolista profesional. Todos conocemos varios, hijos de amigos, sobrinos o conocidos que ha aparecido en las inferiores de Ñuls, Central o Renato Cessarini. En definitiva, Rosario es como una Buenos Aires más chica, afortunadamente más chica y con muchos menos habitantes. Soy, lo confieso, uno de los tantos rosarinos que anhelan, egoístamente, que no seamos millones. Nadie ha podido explicarme cual es la ventaja de ser muchísimos, dónde radica el beneficio de ser como San Pablo, o ciudad de México, exagerando. Rosario es una ciudad de inmigrantes,marcadamente italiana, más tanguera que folclórica, más comerciante que colonial, que busca un perfil identificatorio a través de lo que hace y produce, Pero claro, nuestra proximidad con Buenos Aires a veces nos mimetiza con ella. Hablamos como los porteños, el tango nombra a San Juan y Boedo antiguo y todo el cielo pero ignora el Monumento a la Bandera, no tenemos un cantito como cordobeses, tucumanos o santiagueños y todo esto, en ocasiones, nos acompleja, nos hace pensar que no somos diferentes ni reconocibles o que nos falta una personalidad clara y avasalladora. En verdad, nunca me desveló ese tema. "El estilo es la insistencia" dijo alguien. Y es ocioso sentarse a esperar un estilo. Poco habría producido yo si, antes de empezar a dibujar, hubiese pretendido definir mi estilo. El estilo aparecerá con el correr dellápiz. A mi juicio la identidad, como el movimiento, se demuestra andando.Con una buena cuota de creatividad. Rosario es una ciudad de creativos, mis amigos. Por algo Belgrano, para crear la bandera, eligió Rosario.
Roberto Fontanarrosa
GENIOOOO, NEGRO!!!
Roberto Fontanarrosa
GENIOOOO, NEGRO!!!
lunes, 26 de marzo de 2007
Penélope- Final Alternativo
Lo encontré hace mucho en la web y me gustó. Lamentablemente no copié el nombre del/la autora. Llueve y cuando llueve me acuerdo de Serrat.
Cuando él volvió a buscarla a aquella estación de tren donde una vez la había dejado esperando, ella ya no quería saber más nada con él. Penélope era una mujer de palabra y si le había prometido que lo esperaría con los zapatos de tacón y el vestido de domingo que había llevado tanto años que casi ya no podía caminar con la frente en alto, lo habría esperado. Pero lo cierto era que de tantos años sentada en el mismo banco los muslos habían sufrido los efectos de la gravedad, y ella era paciente mas no idiota: más temprano que tarde se había dado cuenta de que él no tenía intenciones reales de volver a buscarla. Ella era una pesimista, y si hubiera existido el teléfono en aquellos años ella hubiera sabido que él no la íba a llamar al día siguiente.Así es que cuando Alcides arribó a la estación en el último tren del día, y no el primero como todos decían que ella creía, Penélope no hizo más que excusarse por haberlo ilusionado y decirle que siguiera su camino y la dejara hacer su vida: ella tenía ya cinco hijos con el guarda de la estación y su primer nieto estaba en camino. El tiempo había pasado y lo último que necesitaba ella en ese momento era que los fantasmas de su pasado la persiguieran.Por primera vez él alzó la vista y le respondió que si tanto tiempo lo había esperado cómo él no era sino parte de su presente?. A ella se le escapó un lagrimón y replicó que no estaba en edad de discutir asuntos sin sentido, no exploraría el callejón sin salida. Su vida estaba prácticamente cerrada y habiendo arreglado su tarea pendiente podría ser feliz. Después de muchos años dejó el asiento que en el que se había refugiado y subió la escalera a su casa: después de todo, seguiría viviendo en la estación... dónde más había de ir?
Cuando él volvió a buscarla a aquella estación de tren donde una vez la había dejado esperando, ella ya no quería saber más nada con él. Penélope era una mujer de palabra y si le había prometido que lo esperaría con los zapatos de tacón y el vestido de domingo que había llevado tanto años que casi ya no podía caminar con la frente en alto, lo habría esperado. Pero lo cierto era que de tantos años sentada en el mismo banco los muslos habían sufrido los efectos de la gravedad, y ella era paciente mas no idiota: más temprano que tarde se había dado cuenta de que él no tenía intenciones reales de volver a buscarla. Ella era una pesimista, y si hubiera existido el teléfono en aquellos años ella hubiera sabido que él no la íba a llamar al día siguiente.Así es que cuando Alcides arribó a la estación en el último tren del día, y no el primero como todos decían que ella creía, Penélope no hizo más que excusarse por haberlo ilusionado y decirle que siguiera su camino y la dejara hacer su vida: ella tenía ya cinco hijos con el guarda de la estación y su primer nieto estaba en camino. El tiempo había pasado y lo último que necesitaba ella en ese momento era que los fantasmas de su pasado la persiguieran.Por primera vez él alzó la vista y le respondió que si tanto tiempo lo había esperado cómo él no era sino parte de su presente?. A ella se le escapó un lagrimón y replicó que no estaba en edad de discutir asuntos sin sentido, no exploraría el callejón sin salida. Su vida estaba prácticamente cerrada y habiendo arreglado su tarea pendiente podría ser feliz. Después de muchos años dejó el asiento que en el que se había refugiado y subió la escalera a su casa: después de todo, seguiría viviendo en la estación... dónde más había de ir?
miércoles, 21 de marzo de 2007
miércoles, 14 de febrero de 2007
Diario de guerra o de guerrilla
Cada día el enemigo hace algún movimiento. No sabría decir quién va ganando; no es importante ganar sino hacer perder al competidor (mentira).
Debo reconocer que esta guerrilla, porque no es guerra, son ataques pequeños y cortos, sorpresivos para ambas partes, más una improvisación que un plan, que una estrategia militar me tiene un poquito alterada. Algunos días, algunas horas, mis neuronas son tomadas como rehenes, y me veo obligada a ceder espacio, ellos se quedan con más de mis neuronas y avanzan como hormigas. Cuando alacanzo a reaccionar, a salir del estado mineral, se me plantea EL desafío: Negociar.
Pero no hay negociación posible, conozco sus códigos, no van a ceder nada, cada espacio, cada neurona, me la voy a tener que ganar como si no fueraa mía.
Y resulta que, sorprendentemente, a veces gano yo y recupero parte de mi cerebro. Es cuando puedo espiar hacia afuera y ver por dos agujeritos que tengo enfrente, medio deteriorados por su antigüedad, un poquito de sol. Esas filtraciones del exterior son las que me mantienen peleándola. A veces escucho música, siempre una historia de palabras.
Debo reconocer que esta guerrilla, porque no es guerra, son ataques pequeños y cortos, sorpresivos para ambas partes, más una improvisación que un plan, que una estrategia militar me tiene un poquito alterada. Algunos días, algunas horas, mis neuronas son tomadas como rehenes, y me veo obligada a ceder espacio, ellos se quedan con más de mis neuronas y avanzan como hormigas. Cuando alacanzo a reaccionar, a salir del estado mineral, se me plantea EL desafío: Negociar.
Pero no hay negociación posible, conozco sus códigos, no van a ceder nada, cada espacio, cada neurona, me la voy a tener que ganar como si no fueraa mía.
Y resulta que, sorprendentemente, a veces gano yo y recupero parte de mi cerebro. Es cuando puedo espiar hacia afuera y ver por dos agujeritos que tengo enfrente, medio deteriorados por su antigüedad, un poquito de sol. Esas filtraciones del exterior son las que me mantienen peleándola. A veces escucho música, siempre una historia de palabras.
jueves, 8 de febrero de 2007

La guerra contra los okupas está en marcha. Todas las armas son válidas. El fin justifica los medios.
"Dime con quien andas...y si esta bueno me lo mandas"
"Ojos que no ven...zapatos llenos de caca"
"Siembra un árbol...haz feliz a un perro"
"Caballo regalado...tiene que ser robado"
"Hazlo bien...sin mirar con quien"
"Detrás de todo hombre que triunfa...hay una mujer sorprendida"
"El amor es ciego...solo el matrimonio puede devolverle la vista"
Mas vale prevenir...que amamantar"
lunes, 5 de febrero de 2007
Comenzando febrero
Estoy extrañamente sorprendida, pero no gratamente. Estoy totalmente desconcertada porque de pronto estoy advirtiendo que mis neuronas no están alquiladas como las de Carrr, están en una peor situación, me parece que han sido okupadas.
Muy mala noticia teniendo en cuenta que estos sujetos no pagan la cuenta de electricidad y nos han cortado el servicio eléctrico con consecuencias por demás nefastas, sin electricidad no hay sinapsis. Y sin sinapsis parece que los pensamientos, ya más deshinibidos e individualistas, se van por su cuenta de vacaciones dejándolo a uno/a en un estado de catalepsia psíquica, todo producto de los okupas.
He consultado con mi psicólogo qué debo hacer pero él nada me aclara, pretende que yo analice mi relación con mi madre para encontrarle el porqué. Me parece que el tratamiento éste es largo, caro y con resultados poco probables dado que mis pensamientos no están, no entendió nada el tipo ese.
Intenté entonces una acción rápida y directa para desalojarlos. Se me ocurrió llamar a la guardia urbana pero el TE sonaba y sonaba sin que nadie atendiera, después me enteré que estaban de paro, quieren que les permitan funcionar como taxis, y atender a una demanda creciente e insatisfecha con el servicio actual de taxis. (Ver nota del Diario La capital del 28/12/2001).
En estas circunstancias no tengo recursos intelectuales ni de ninguna clase para revertir la situación, lo único que me queda es actuar como una descerebrada, iré a la televisión para exponer mi caso y/o participar de un reality. Qué me conviene más?
Nota del autor:
Hoy leí una frase que adoptaré "Más al pedo que biblioteca en casa de Gran Hermano"
Muy mala noticia teniendo en cuenta que estos sujetos no pagan la cuenta de electricidad y nos han cortado el servicio eléctrico con consecuencias por demás nefastas, sin electricidad no hay sinapsis. Y sin sinapsis parece que los pensamientos, ya más deshinibidos e individualistas, se van por su cuenta de vacaciones dejándolo a uno/a en un estado de catalepsia psíquica, todo producto de los okupas.
He consultado con mi psicólogo qué debo hacer pero él nada me aclara, pretende que yo analice mi relación con mi madre para encontrarle el porqué. Me parece que el tratamiento éste es largo, caro y con resultados poco probables dado que mis pensamientos no están, no entendió nada el tipo ese.
Intenté entonces una acción rápida y directa para desalojarlos. Se me ocurrió llamar a la guardia urbana pero el TE sonaba y sonaba sin que nadie atendiera, después me enteré que estaban de paro, quieren que les permitan funcionar como taxis, y atender a una demanda creciente e insatisfecha con el servicio actual de taxis. (Ver nota del Diario La capital del 28/12/2001).
En estas circunstancias no tengo recursos intelectuales ni de ninguna clase para revertir la situación, lo único que me queda es actuar como una descerebrada, iré a la televisión para exponer mi caso y/o participar de un reality. Qué me conviene más?
Nota del autor:
Hoy leí una frase que adoptaré "Más al pedo que biblioteca en casa de Gran Hermano"
jueves, 18 de enero de 2007
El humor impide que nadie se convierta en la estatua de sí mismo.
"… cierta enciclopedia china que se titula "Emporio celestial de conocimientos benévolos". En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i) que se agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, (l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de lejos parecen moscas."
Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges
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